Poema doble

Lake Eden, Vermont

Lake Eden, Vermont

Poema doble del Lago Edén Double Poem of Lake Eden
Nuestro ganado pace, el viento espira.
—Garcilaso
Our cattle graze, the wind sends forth its breath.
—Garcilaso
Era mi voz antigua
ignorante de los densos jugos amargos.
La adivino lamiendo mis pies
bajo los frágiles helechos mojados.
It was the voice I had before,
ignorant of the dense and bitter sap,
the one that came lapping at my feet
beneath the moist and fragile ferns.
¡Ay voz antigua de mi amor!
Ay voz de mi verdad.
Ay voz de mi abierto costado,
cuando todas las rosas manaban de mi lengua
y el césped no conocía la impasible dentadura del caballo!
Ay, my love’s voice from before
ay, voice of my truth,
ay, voice of my open side,
when all the roses spilled from my tongue
and the grass hadn’t felt the horse’s impossible teeth!
Estás aquí bebiendo mi sangre,
bebiendo mi humor de niño pesado,
mientras mis ojos se quiebran en el viento
con el aluminio y las voces de los borrachos.
Here you are drinking my blood,
drinking the humor of the child I was,
while my eyes are shattered by aluminum
and drunken voices in the wind.
Déjame pasar la puerta
donde Eva come hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, hombrecillo de los cuernos,
al bosque de los desperezos
y los alegrísimos saltos.
Let me pass through the arch
where Eve devours ants
and Adam impregnates the dazzling fish.
Little men with horns, let me return
to the grove of easy living
and the somersaults of pure joy.
Yo sé el uso más secreto
que tiene un viejo alfiler oxidado
y sé del horror de unos ojos despiertos
sobre la superficie concreta del plato.
I know the best secret way
to use an old rusty pin,
I know the horror of eyes wide awake
on the concrete surface of a plate.
Pero no quiero mundo ni sueño, voz divina,
quiero mi libertad, mi amor humano
en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera.
¡Mi amor humano!
But I want neither world nor dream, divine voice,
I want my liberty, my human love
in the darkest corner of the breeze no one wants.
My human love!
Esos perros marinos se persiguen
y el viento acecha troncos descuidados.
¡Oh voz antigua, quema con tu lengua
esta voz de hojalata y de talco!
Those sea-dogs chase each other
and the wind lies in ambush for careless tree trunks.
Oh, voice of before, let your tongue burn
this voice of tin and talc!
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.
I want to cry because I feel like it—
the way children cry in the last row of seats—
because I’m not a man, not a poet, not a leaf,
only a wounded pulse that probes the things of the other side.
Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.
I want to cry saying my name,
rose, child, and fir on the shore of this lake,
to speak truly as a man of blood
killing in myself the mockery and suggestive power of the word.
No, no. Yo no pregunto, yo deseo,
voz mía libertada que me lames las manos.
En el laberinto de biombos es mi desnudo el que recibe
la luna de castigo y el reloj encenizado.
No, no, I’m not asking, I’m telling you what I want,
my liberated voice lapping at my hands.
In the labyrinth of folding screens my nakedness receives
the punishing moon and the clock covered with ash.
Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno detuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muerte me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios.
I was speaking that way.
I was speaking that way when Saturn stopped the trains
and the fog and the Dream and Death were looking for me.
Looking for me
where cattle with the little feet of a page bellow
and my body floats between contrary equilibriums.

Federico García Lorca, Poet in New York, 3rd ed., edited and introduced by Christopher Maurer, translated by Greg Simon and Steven F. White (New York: Farrar, Straus and Giroux, 2013), 78-81.

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